Muchos de vosotros os preguntaréis qué clase de extraño artefacto es este que hoy os presento. Pues se trata ni más ni menos que de un álbum en formato CD que recopila trece instrumentales surferos a ritmo de rockabilly sobre temas de los Beatles, y pertenecientes a trece bandas actuales poco conocidas en la mayoría de los casos y procedentes de otros tantos países de Europa, Asia, América y Oceanía.
Casi nada. Aunque la cosa no termina aquí, porque además los editores de esta original idea tuvieron el acertado criterio de relacionar las canciones por orden cronológico, de manera que la escucha de este CD nos transporta a través de un breve recorrido por la trayectoria de los Fab Four, desde sus comienzos a primeros de los sesenta hasta su desaparición a finales de la misma década.
Aquí encontramos versiones bastante interesantes, como la que da inicio al álbum, "I Saw Her Standing Here", a cargo de los bielorrusos The Silicon. También son muy destacables, por ejemplo: "Norwegian Wood" de los británicos Gene Pool & The Shadows o la excelente "Get Back", a cargo de la banda brasileira Araras Negras. Mención especial merece el fantástico videoclip psicodélico que presentan en Youtube los israelitas RPS Surfer, inspirado en la sinfonía "Pepperland" del álbum, Yellow Submarine, o la impecable actuación en directo del grupo estonio Boogie Company, interpretando "I Need You".
Como veis, la música no conoce fronteras, y por encima de ideales políticos, guerras, fanatismos religiosos, conflictos racistas y toda clase de factores diferenciales que azotan al mundo, creando odios y alterando el orden y la paz en ocasiones es capaz de unirnos a todos por una causa común, aunque solo sea de forma altruista.
Ojalá fuera cierta aquella frase de la mitología griega que dice: "La música amansa a las fieras", y que esta se pudiera aplicar también al género humano.
La idea original de publicar esta entrada partió de la inconbustible mente de mi amigo Jose Kortozirkuito de "Tommentón En La Cuadra". Bastó una llamada suya para convencerme de que había que sacarla adelante. Él es así de seductor. No sé bien cómo lo hace, pero a menudo consigue persuadirme y embaucarme en sus proyectos, y yo, como soy fácil de convencer, me dejo llevar sin ofrecer resistencia.
En resumidas cuentas, digamos que Jose ha sido el artífice de la realización y yo me he limitado a actuar como presentador. En los créditos de las canciones podréis encontrar enlaces directos a páginas con información sobre alguna de las bandas y el origen de los temas. Es todo lo que él ha podido encontrar.
Tratándose de otra de tantas entradas relacionadas con mis idolatrados Beatles. Jose y yo acordamos también que no estaría de más publicarla también de forma simultánea en nuestro blog común: "Spanish Blogs Dream Team". De modo que aquí os dejo el enlace, más que nada por si algún despistadillo todavía no lo conoce y le apetece descubrirlo y darse una vueltecilla.
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01The Silicon ((Belarus))- I Saw Her Standing There
Cuando pensaba que ya nada nuevo relacionado con el legado de Los Beatles me iba a sorprender, aparece de repente, curioseando por internet, esta colección titulada "The Beatles Complete on Ukulele".
La idea original surgió de la mente creativa de Roger McEvoy Greenawalt, un productor discográfico y músico estadounidense que a lo largo de su carrera ha trabajado con artistas de diferentes géneros musicales. Tal es el caso de Iggy Pop, Rufus Wainwright, The Pierces, Philip Glass, Joy Strummer, Branford Marsalis y otros muchos. Amante incondicional del sonido del ukelele, y ferviente admirador de Los Beatles, hace ya algunos años inició el ambicioso proyecto de reunir un buen plantel de músicos y vocalistas, en su mayoría poco conocidos, para grabar y editar todas y cada una de las 185 canciones de la banda, haciendo uso de este peculiar instrumento en la mayoría de los temas. En muchos casos son temas que respetan mucho la versión original y en otros son diametralmente opuestos. No esperéis encontrar en ninguno el virtuosismo creativo del bajo de Paul, ni la precisión baterística de Ringo. Tampoco hay ni rastro de las exquisitas guitarras de George y John y mucho menos aún del soberbio talento vocal y compositivo de la banda. Todo eso ha desaparecido aquí intencionalmente, porque la pretensión de Roger no era crear una réplica barata, sino sencillamente ofrecer una visión diferente de la música de Los Beatles. Un acercamiento nuevo y original, accesible para todos los oídos por reacios que sean, y creo sinceramente que esto se ha conseguido. Se recomienda el uso de unos auriculares decentes para sacarle todos los matices a esta música. No vale decir que no te ha gustado, si eres de los que se conforman con escuchar por los altavoces del móvil.